“Vibra Verde: la comunidad sostenible que crece desde Temuco para transformar economías locales”

En el corazón de Temuco funciona Vibra Verde, un espacio que combina economía circular, emprendimientos locales, talleres comunitarios y arte independiente. Su fundadora, Liset Nahuel, describe esta iniciativa como algo más grande que un local: “Es un ecosistema”.

Un lugar con sentido social, sostenible y comunitario

Vibra Verde nació recién en noviembre del año pasado, pero ya se ha convertido en un punto de referencia para emprendedoras de distintos rubros y edades.

“Aquí no vas a ver reventa. Todos los productos son locales, hechos por los emprendedores”, enfatiza Liset.

El espacio alberga adultos mayores, mujeres artesanas, artistas visuales, emprendedoras de cosmética natural, creadores textiles y proyectos con sello medioambiental, muchos de ellos con dificultades para acceder a vitrinas comerciales tradicionales.

La misión de Vibra Verde no es solo vender, sino visibilizar, acompañar y abrir oportunidades.

“Para ellos este lugar es una ayuda más que algo comercial. Pueden exponer sus productos, conectarse, recibir apoyo”.

Economía circular y sostenibilidad en acción

Dentro del espacio se encuentran cosmética natural, infusiones cosechadas en comunidades rurales, tallados, tejidos, revalorización textil, joyería artesanal y productos hechos con materiales reciclados.

“Si uno ve las infusiones, la cosmética… es una cosecha que se hace en comunidades. Hay un trabajo detrás que mueve a mucha gente”, explica.

El modelo fomenta:

  • Producción local
  • Reducción de residuos
  • Valorización del trabajo artesanal
  • Circulación económica dentro de la región

Así, Vibra Verde fortalece una cultura de consumo más consciente y alineada con la identidad territorial de La Araucanía.

Liset Nahuel, Fundadora de Vibra Verde

Un liderazgo femenino ligado a la acción ambiental

Liset no es nueva en temas ambientales. Es activista de Greenpeace, fundadora de una organización comunitaria y promotora de iniciativas de educación ambiental.

“La idea es motivar la educación ambiental en las escuelas. Es súper necesario”.

Su visión personal ha construido un espacio coherente con su trayectoria: sostenible, participativo, educativo y centrado en las personas.

Soy mamá y me motiva promover la sostenibilidad para mis hijos. Ellos son pequeños y quiero dejarles un mejor mundo”, afirma.

Talleres que unen bienestar y medio ambiente

El local también opera como un centro comunitario con talleres de:

  • Telar
  • Taichí
  • Yoga
  • Actividades de salud mental
  • Talleres de educación ambiental para niñas, niños y familias

“Trabajamos la sostenibilidad y la salud mental juntas. Es parte de cómo entendemos este espacio”, comenta.

Esta combinación potencia el bienestar integral y la participación ciudadana, pilares claves para el desarrollo comunitario sostenible.

Comunidad antes que competencia

Uno de los principios más importantes de Vibra Verde es la colaboración:

“Los emprendedores no compiten. Se está formando una comunidad y la gente se va tejiendo”.

En una región donde la desigualdad económica y la falta de espacios de difusión afectan especialmente a mujeres y personas rurales, Vibra Verde se presenta como una alternativa transformadora. Un lugar que exporta un mensaje poderoso: la sostenibilidad se construye entre todas y todos.

Lizeth concluye con una convicción que resume su proyecto:

“Esto solo se logra con comunidad”.

Y es precisamente esa comunidad la que comienza a expandirse desde Temuco.

Este proyecto es financiado a través del Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social del Gobierno de Chile y el Consejo Regional #FFMCS2025

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