Comunidad Mateo Nahuelpan: proteger el humedal de Monkul para armonizar desarrollo, cultura y naturaleza

En la comuna de Carahue, la comunidad indígena Mateo Nahuelpan de Monkul lidera un proceso ejemplar de protección ambiental y desarrollo local. A través de la construcción de un sendero ecológico elevado sobre uno de los humedales más importantes de La Araucanía, la comunidad avanza en la conservación del ecosistema, el fortalecimiento de su identidad territorial y la proyección de un turismo respetuoso con la naturaleza.

El humedal de Monkul: un ecosistema de valor internacional

El humedal de Monkul no es solo un espacio natural de alto valor ecológico para la Región de La Araucanía. Su calificación internacional lo posiciona como un punto de interés ambiental a nivel mundial, debido a su biodiversidad, su rol en la regulación hídrica y su importancia como hábitat para diversas especies de flora y fauna.

Para la comunidad indígena Mateo Nahuelpan, este territorio representa además un espacio de memoria, cultura y espiritualidad, donde “se juntan las aguas” y se expresa una relación profunda entre las personas y la naturaleza.

La comunidad como protectora del territorio

Desde hace años, la comunidad ha asumido un rol activo en la protección del humedal, entendiendo que su cuidado es clave tanto para las generaciones actuales como futuras. Esta mirada ha permitido avanzar en un modelo que no separa conservación y desarrollo, sino que los articula desde una lógica de equilibrio.

“Este proyecto es un sueño de la comunidad por armonizar con un entorno distinto que la naturaleza nos presenta”, señaló la dirigenta Estela Nahuelpan, destacando que el proceso ha implicado también aprender, comprender y educar en torno al valor del humedal.

Un sendero ecológico para observar sin intervenir

El proyecto contempla la construcción de una pasarela peatonal elevada de 705 metros, con accesibilidad universal y miradores estratégicos, diseñada especialmente para permitir la observación de la fauna y el paisaje sin impactar el ecosistema.

Esta infraestructura —con una inversión superior a los 600 millones de pesos— busca ordenar el acceso al humedal, evitando el deterioro del suelo y promoviendo una experiencia educativa y respetuosa para visitantes, investigadores y la propia comunidad.

Fotografía MOP

Turismo sostenible como oportunidad de desarrollo local

La puesta en valor del humedal abre también una oportunidad concreta para el turismo sostenible en la comuna de Carahue. La comunidad visualiza este espacio como un punto de encuentro para la educación ambiental, el turismo de naturaleza y la difusión de la cultura mapuche, siempre bajo criterios de bajo impacto y control comunitario.

“Este espacio generoso nos da la posibilidad de buscar ese equilibrio que muchas veces se pierde”, expresó Estela Nahuelpan, subrayando que el desarrollo solo es posible cuando se construye en armonía con el entorno.

Un ejemplo replicable para La Araucanía

La experiencia de la comunidad Mateo Nahuelpan de Monkul se posiciona hoy como un ejemplo replicable en la región, demostrando que la protección de ecosistemas estratégicos puede ir de la mano con infraestructura adecuada, participación indígena y proyección económica local.

Desde el territorio, la comunidad reafirma que el cuidado del medioambiente no es un obstáculo para el desarrollo, sino una condición fundamental para un futuro sostenible y con identidad.

Este proyecto es financiado a través del Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social del Gobierno de Chile y el Consejo Regional #FFMCS2025

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