Un espacio pionero en Temuco que abrió oportunidades a la comunidad
“Encontré la aromaterapia buscando para mí y para mi hija, que era muy enfermiza. Ahí llegué a unos productos naturales y dije: yo voy a hacer esto”, cuenta.
La búsqueda personal se transformó en formación, luego en una marca propia y finalmente en una tienda que lleva ocho años abasteciendo a emprendedoras, estudiantes, docentes y amantes del autocuidado natural.
“Pensé: si abro un local voy a perder mi venta, pero se va a abrir también el mundo de la cosmética para otra gente… y sentí que eso era importante”, reflexiona.
“No ver a las personas como competencia, sino como alguien con quien avanzar hacia un bien común”.
En un territorio donde los emprendimientos vinculados a la sostenibilidad suelen enfrentar barreras de acceso a insumos, formación y espacios, Soy Natural se transformó en un referente. Hoy, más de tres generaciones de clientas, desde adolescentes hasta mujeres mayores, utilizan y recomiendan sus productos.
La tienda ofrece aceites vegetales, esenciales, bases para champú y cremas, aromas para velas, hidrolatos, jabones naturales y hierbas orgánicas provenientes de pequeñas productoras, entre otros.

La pandemia y un renacer: resiliencia en un año crítico
El auge del autocuidado durante la pandemia convirtió a la tienda en un punto de alta demanda.
“Yo tenía fila aquí”, recuerda entre risas. “La gente buscaba cuidarse mejor, y aquí teníamos muchas cosas para eso”.
Sin embargo, el año 2023 golpeó con fuerza. La clientela bajó abruptamente y el negocio estuvo a punto de cerrar.
“Estuvimos a punto de cerrar. Abríamos solo de manera esporádica”, relata.
“Recién ahora pudimos retomar horarios estables y volver a funcionar como antes”.
La recuperación ha sido lenta pero constante, sostenida principalmente por el boca a boca, estudiantes universitarias, docentes y emprendedores que encuentran en la tienda un apoyo real para crear productos propios.
Un aporte al ecosistema sostenible de La Araucanía
Nicole trabaja con productoras orgánicas, comercializa hierbas certificadas, impulsa el reciclaje de frascos y promueve el uso de productos biodegradables. Su visión se alinea con los objetivos del proyecto Voces Sostenibles: dar visibilidad a quienes, desde sus territorios, impulsan prácticas respetuosas con el medio ambiente.
“Entre más gente usa esto, más se mantiene. Es importante que más personas aprendan a hacer cosmética natural”.
La tienda también abastece capacitaciones para INDAP, talleres comunitarios y cursos dictados por docentes o terapeutas, multiplicando el impacto territorial.



Sostenibilidad con rostro femenino
Nicole no solo vende insumos: transfiere conocimiento, impulsa autonomía económica y ha creado un espacio donde otras mujeres pueden emprender sin grandes barreras.
“Aquí la gente aprende, experimenta y crea. Muchas mujeres hacen jabones para sus familias o para vender. Eso me hace feliz”.
Hoy Tienda Soy Natural no es solo un comercio: es un punto de encuentro para quienes buscan un estilo de vida más consciente, artesanal y respetuoso con la naturaleza. En un contexto regional donde la sostenibilidad avanza de la mano de emprendedoras valientes, la historia de Nicole representa una voz imprescindible: una voz sostenible, auténtica y profundamente territorial.
Este proyecto es financiado a través del Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social del Gobierno de Chile y el Consejo Regional #FFMCS2025






