Arquitectura con conciencia: mujeres que reconstruyen desde la sostenibilidad

Desde Pucón, dos arquitectas están impulsando una forma distinta de diseñar y construir: rescatar en vez de demoler, cuidar el presupuesto y el entorno, y desafiar un rubro históricamente masculinizado.

Una arquitectura que nace desde el territorio

En un territorio marcado por una fuerte presión inmobiliaria y una industria de la construcción altamente contaminante, emergen iniciativas que proponen un cambio de paradigma. Grupa Fagus, oficina de arquitectura fundada por Irina Marinov y Claudia Álvarez, es una de ellas. Desde la Región de La Araucanía, ambas profesionales han decidido ejercer su disciplina desde una mirada consciente, territorial y profundamente humana.

Irina, arquitecta originaria de Antofagasta, llegó al sur buscando un vínculo más estrecho con la naturaleza. Claudia, arquitecta especializada en gestión de proyectos (Project Management) y con experiencia internacional en Barcelona, comparte una trayectoria similar: dejar atrás el modelo tradicional para construir una propuesta alineada con sus valores personales y profesionales.

Irina Marinov y Claudia Álvarez, Fundadoras de Grupa Fagus

Rescatar antes que demoler: el corazón del diseño circular

Uno de los principios centrales de Grupa Fagus es claro: antes de demoler, diagnosticar y rescatar. Esta lógica se expresa en proyectos donde estructuras completas han sido recuperadas, reutilizando maderas, revestimientos, puertas, piedras y elementos que usualmente terminarían como residuos.

“Nosotras vemos valor donde otros ven descarte”, explican. Un ejemplo emblemático es la recuperación integral de una vivienda que muchos recomendaron demoler. Tras un trabajo por etapas que ya suma dos años, la casa se ha transformado en un caso concreto de arquitectura regenerativa, demostrando que reconstruir también es una forma de sostenibilidad.

Transparencia, presupuesto y confianza con los clientes

A diferencia del modelo tradicional, donde arquitectos o constructoras imponen decisiones y materiales, Grupa Fagus trabaja desde la transparencia. “El cliente nos dice cuánto dinero tiene y nosotras distribuimos ese presupuesto estratégicamente. No marginamos con materiales, cobramos por diseño y gestión”, señalan.

Este enfoque no solo evita sobrecostos, sino que fortalece la relación con los clientes y permite acompañar todo el proceso de forma cercana y honesta. Para Irina y Claudia, la sostenibilidad también se expresa en cuidar los recursos económicos, especialmente en un contexto donde construir suele asociarse a gastos imprevisibles.

Mujeres liderando en un rubro históricamente masculinizado

El proyecto también es una experiencia de liderazgo femenino en un sector tradicionalmente dominado por hombres. “Trabajamos codo a codo con los equipos en terreno, rompemos con la jerarquía vertical”, comentan. Esta forma de trabajo horizontal ha sido clave para construir relaciones de respeto con maestros, proveedores y clientes.

Su presencia como mujeres arquitectas no es solo simbólica, sino transformadora: desafía estereotipos, instala nuevas formas de liderazgo y demuestra que la sostenibilidad también requiere miradas diversas.

Materiales nobles, bioconstrucción y salud ambiental

El enfoque de Grupa Fagus incluye una preocupación profunda por los materiales. Irina forma parte del gremio de bioconstrucción de Chile, lo que les permite evaluar insumos desde su impacto ambiental y también desde la salud de quienes construyen y habitan los espacios.

“Muchos materiales de construcción son altamente tóxicos y no están etiquetados. Elegir bien es una responsabilidad profesional”, sostienen. Por eso priorizan materiales naturales, procesos limpios y soluciones que reduzcan la huella ambiental de cada proyecto.

Soluciones locales para problemas locales

Otro eje fundamental es la articulación territorial. Grupa Fagus prioriza proveedores locales y soluciones adaptadas al contexto. En Pucón, por ejemplo, impulsan alternativas a las fosas sépticas tradicionales —como humedales fitosanitarios— frente a la contaminación de napas subterráneas.

“Buscamos soluciones que ya existen en el territorio, emprendedores locales que están haciendo las cosas bien”, explican. Esta mirada refuerza la economía local y demuestra que la sostenibilidad también se construye desde la colaboración.

Voces que inspiran un nuevo desarrollo regional

Desde la arquitectura, Grupa Fagus demuestra que es posible construir de otra manera, poniendo en el centro a las personas, el territorio y el cuidado del medio ambiente.

Este proyecto es financiado a través del Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social del Gobierno de Chile y el Consejo Regional #FFMCS2025

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