Pucón se ha consolidado como una de las ciudades más turísticas de Chile, alcanzando en verano una población flotante de casi dos millones de personas. Si bien se han realizado inversiones para acoger a este gran volumen de visitantes, estas aún resultan insuficientes, colapsando calles, deteriorando ecosistemas y generando externalidades negativas en los meses más intensos de visitas. Frente a este sostenido crecimiento de población flotante que ejerce presión sobre la ciudad, se hace necesario repensar sus infraestructuras y los sistemas naturales de borde de lago. Se requiere una nueva articulación entre la ciudad, su infraestructura y los sistemas naturales para permitir un desarrollo sostenible, mitigando el colapso vial, mejorando los sistemas de tratamiento de agua, resguardando la calidad del agua y adaptándose a las condiciones asociadas a la crisis climática, además de enfrentar la fuerte demanda de espacios públicos.
Esta es una ciudad con un patrimonio natural excepcional, donde el diseño y la planificación estratégica puede transformar un potencial latente en un modelo de desarrollo sostenible. La clave está en comprender y actuar sobre la interconexión de sus ecosistemas, proyectando una visión que al mismo tiempo revitalice y proteja su borde lacustre, mediando entre el uso intenso y el resguardo de los sistemas naturales. Su inigualable borde lacustre tiene la oportunidad de ser un referente, demostrando que es posible equilibrar el desarrollo urbano con la preservación natural, creando ciudades más habitables, sostenibles y equitativas.
El borde lacustre de Pucón presenta una paradoja: mientras atrae a miles de visitantes y residentes por su belleza, sus distintos segmentos —la Poza, la Playa Grande y la desembocadura del Río Trancura— operan como parches fragmentados. Carecen de una unidad que potencie su valor ecológico y recreativo. Aquí radica una oportunidad de diseño urbano y paisajístico: consolidar estos tres ecosistemas en una pieza cohesionada de infraestructura verde urbana.
La propuesta es transformar Pucón en una ciudad peatonal y accesible, volcando su vida hacia el lago, como forma de protegerlo como paisaje y ecosistema. Se trata de suturar el borde lacustre, uniendo los fragmentos ecológicos y funcionales mediante una infraestructura verde urbana que actúe como un hilo conductor. Esta «costura» no solo daría unidad física al territorio, sino que también permitiría conservar y zonificar los distintos usos, protegiendo las áreas más sensibles, potenciando las recreativas y dando accesibilidad universal a sus espacios públicos.
Esto significa diseñar senderos peatonales de calidad, ciclovías seguras y espacios de contemplación que pongan en valor el borde lacustre de Pucón. Para lograr esta integración, es necesario potenciar una serie de rutas interconectadas: Rutas Verdes, diseñadas para la conservación de la biodiversidad y la conexión con el entorno natural. Incluyen paseos por humedales restaurados, miradores estratégicos y corredores ecológicos que permitan el flujo de vida silvestre y fomenten la educación ambiental. Estas rutas son el corazón de la sostenibilidad, asegurando que el crecimiento urbano no comprometa el equilibrio ecológico. Por otro lado rutas humanas, centradas en la experiencia del peatón y el ciclista. Implican la creación de un sistema de paseos y ciclovías que conecten la Poza, la Playa Grande y la desembocadura del Trancura, integrando áreas de esparcimiento, servicios y puntos de interés cultural. El objetivo es desincentivar el uso del automóvil y promover una movilidad activa, mejorando la calidad del aire y la salud de la comunidad.
La visión de un Pucón con su borde lacustre unificado es una necesidad imperante para su futuro sostenible. Al invertir en esta infraestructura verde urbana, no solo mejoraremos la experiencia de millones de visitantes, sino que también aseguraremos la preservación de un ecosistema vital y elevaremos la calidad de vida de sus habitantes, convirtiendo los desafíos de crecimiento en una oportunidad para un desarrollo verdaderamente armónico donde la ciudad y el entorno natural coexistan en simbiosis.
Alejandra Bosch Kreis
Jefa Magíster en Arquitectura del paisaje UC
Socia de Lyon Bosch Martic Arquitectos
Vicepresidenta de ICHAP



