
La agricultura del futuro está bajo tierra
En la región de La Araucanía, una revolución agrícola silenciosa está en marcha. MycoNativa, una empresa nacida de la investigación universitaria, está liderando el camino con el uso de hongos micorrizas, microorganismos subterráneos que forman una simbiosis con las raíces de las plantas, mejorando la absorción de nutrientes y resistencia al estrés ambiental.
Paula Aguilera, ingeniera agrónoma, doctora en Recursos Naturales y fundadora de MycoNativa, explica:
“Los hongos micorrizas son aliados naturales de las plantas. Actúan como una red subterránea que amplifica la capacidad de las raíces para explorar el suelo, acceder a nutrientes y resistir condiciones extremas como la sequía o la acidez”.
Micorrizas: ¿Qué son y por qué importan?
Las micorrizas son hongos que establecen una relación simbiótica con las raíces de las plantas. Más del 90% de las especies vegetales en la Tierra dependen de esta conexión para sobrevivir. Este «internet subterráneo» permite que las plantas compartan recursos y se fortalezcan mutuamente frente a amenazas ambientales.
“Gracias a las micorrizas, una planta puede aumentar hasta 300 veces su capacidad de absorción de agua y nutrientes. Esto es esencial en regiones como la Araucanía, donde los suelos suelen ser ácidos y pobres en fósforo”. Agrega Aguilera.

De la academia al campo: el nacimiento de MycoNativa
MycoNativa es un ejemplo de cómo la ciencia puede transformarse en una solución práctica. Originada como un spin-off universitario, la empresa combina 30 años de investigación con un enfoque comercial que ha logrado impactar a productores locales y grandes empresas agrícolas, como Concha y Toro.
“Al principio éramos solo un equipo de científicos apasionados. Hoy, contamos con una planta en Freire y trabajamos con agricultores en Chile y Perú. Nuestra misión es demostrar que es posible unir productividad y sostenibilidad”, afirma la fundadora de la iniciativa.
Sostenibilidad en acción
La sostenibilidad es el eje central de MycoNativa. La empresa no solo utiliza hongos nativos adaptados a las condiciones extremas del país, sino que también fomenta prácticas agrícolas que regeneran el suelo y capturan carbono. Además, su compromiso con la economía circular se refleja en el desarrollo de tecnologías que optimizan recursos como el agua y los fertilizantes.
“Nuestro objetivo es que cada producto no solo aporte a la productividad, sino que también contribuya a la salud del suelo y a la mitigación del cambio climático. Así aseguramos que las futuras generaciones puedan seguir cultivando en suelos vivos y ricos en biodiversidad”, comenta Aguilera.
Impacto en la Araucanía: un modelo sostenible
MycoNativa se ha enfocado en la región de la Araucanía, no solo por sus raíces, sino también por las oportunidades que ofrece para transformar la agricultura local. Según Aguilera, las micorrizas han demostrado ser clave para mejorar la productividad en cultivos como papas, avellanos europeos y arándanos.
Un productor de Teodoro Schmidt que utilizó los productos de MycoNativa reportó un aumento de 6 toneladas por hectárea en su cosecha de papas.
“Estos resultados demuestran que la sostenibilidad no está reñida con la rentabilidad. Al contrario, se complementan”, agrega la fundadora.

El papel de las micorrizas frente al cambio climático
En un escenario de cambio climático, donde las sequías y la pérdida de fertilidad del suelo son cada vez más frecuentes, las micorrizas ofrecen una solución natural y eficaz. Ayudan a las plantas a tolerar condiciones adversas, reducen la necesidad de fertilizantes químicos y fomentan la captura de carbono en el suelo.
“Estamos en un momento crucial. La agricultura debe adaptarse y las micorrizas son una herramienta poderosa para lograrlo. No se trata solo de producir más, sino de hacerlo de manera responsable”, sostiene Paula.
Retos y proyecciones
Aunque el uso de micorrizas está creciendo, todavía enfrenta desafíos. La falta de conocimiento técnico y la resistencia al cambio son barreras que MycoNativa busca superar a través de la educación y la colaboración con productores y académicos.
“La clave es mostrar resultados tangibles. Cuando los agricultores ven el impacto positivo en sus cultivos, adoptan la tecnología con entusiasmo”, señala.
MycoNativa planea expandir sus operaciones a nivel internacional y seguir desarrollando productos innovadores que combinen biodiversidad nativa y tecnología avanzada.
Si quieres conoce más de Myconativa te invitamos a visitarlos a través de su Instagram.
Este reportaje fue creado gracias al financiamiento otorgado por el FFMCS 2024







