
Una iniciativa local para un desafío global
La región de La Araucanía enfrenta un problema ambiental creciente: cerca del 60% de los residuos que genera son orgánicos, y prácticamente todo termina en vertederos, desaprovechando su potencial de ser reutilizado. En este contexto, nace Fértil, una cooperativa formada por agricultores ubicada en Vilcún que trabaja para transformar los orgánicos en compost de alta calidad, contribuyendo al desarrollo sostenible y agroecológico de la zona.
Layli Jara Barrientos, socia y encargada de vigilancia de la cooperativa, explica: «Nosotros vimos la necesidad de generar soluciones desde la misma comunidad. Queríamos que los residuos no salieran de nuestra región, sino que se transformaran en algo útil y valioso para nuestra tierra y nuestra gente».
La cooperativa Fértil se fundó en 2022 con el apoyo de un fondo de Sercotec, y está compuesta por un equipo diverso de profesionales y agricultores comprometidos con la agroecología. Desde su inicio, la planta de compostaje ha operado con estándares estrictos y bajo resolución sanitaria, convirtiéndose así en la primera en hacer compost y estar abierta a la comunidad en la región.

Cómo opera la Cooperativa Fértil
La planta de compostaje de Fértil tiene capacidad para procesar hasta cinco toneladas diarias de residuos orgánicos. Los desechos provienen principalmente de hogares, restaurantes y pequeños comercios de Temuco y sus alrededores, gracias a una alianza con la empresa de logística Verde Impacto, que se encarga de la recolección y clasificación.
Sin embargo, el proceso no ha estado exento de desafíos. Según Jara, “la falta de cultura de separación en origen complica la llegada de residuos adecuados para el compostaje”. Para superar estos obstáculos, Fértil ha implementado sistemas de control para evitar problemas comunes, como malos olores o contaminación con plásticos.
Además, el equipo trabaja en innovaciones tecnológicas como la oxigenación forzada, un método que podría reducir el tiempo de compostaje de seis a dos meses. Mientras se desarrolla eso esperan para enero de 2025 tener su primera producción de compost que podría alcanzar los 2 mil kilos de compost, con proyecciones de aumentar gradualmente su capacidad.

Mercado y sostenibilidad económica
El modelo de negocio de Fértil combina ingresos por disposición de residuos y la venta de compost. Los principales clientes son agricultores locales, viveros y pequeños productores, quienes valoran la calidad del producto y su aporte al mejoramiento de suelos.
“Queremos posicionarnos como un referente de calidad en compost para la región. Al principio nos enfocaremos en pequeños agricultores y especialistas, pero a futuro podríamos pensar en expandirnos hacia otros mercados”, explica Jara.
Este enfoque contrasta con el lento avance de iniciativas públicas en la región. En 2021, Temuco proyectó la construcción de una planta de compostaje con capacidad para 20 mil toneladas anuales, pero hasta hoy el proyecto no ha avanzado. (Puedes leer más sobre esta problemática en este reportaje anterior).
Fértil busca cubrir esa brecha con un modelo descentralizado de pequeñas plantas que atiendan las necesidades locales. “No queremos repetir el error de llevar los residuos a otras regiones. La solución debe estar en la comunidad”, enfatiza Jara.


Educación y cambio cultural: pilares para el éxito
Para que proyectos como Fértil tengan éxito, es crucial generar un cambio cultural que fomente la clasificación de residuos desde los hogares. En Vilcún y Temuco, esta práctica aún es incipiente, lo que retrasa la adopción de sistemas de reciclaje y compostaje.
La cooperativa ha iniciado campañas de sensibilización y talleres educativos dirigidos a vecinos, escuelas y pequeñas empresas. Según Jara, “la educación es el primer paso. No solo estamos trabajando con residuos, sino construyendo conciencia sobre nuestra relación con el medio ambiente”.
Además, Fértil ha establecido alianzas con organizaciones como universidades y fundaciones para promover investigaciones y proyectos piloto que integren prácticas sostenibles en las comunidades. Estas iniciativas incluyen la posibilidad de trabajar con residuos verdes, como podas de parques y plazas, en colaboración con municipalidades de la región.
La importancia de iniciativas como Fértil
El impacto ambiental de los residuos orgánicos en La Araucanía es significativo. Sin embargo, las soluciones a gran escala, como las plantas industriales, suelen enfrentarse a problemas de financiamiento y logística. Proyectos como Fértil ofrecen una alternativa viable y escalable, demostrando que es posible implementar modelos sostenibles a nivel local.
En palabras de Jara: “Fértil es más que una planta de compostaje; es un llamado a la acción para que comunidades, empresas y gobiernos trabajen juntos. Solo con un esfuerzo colectivo podremos abordar la crisis medioambiental”.
El potencial de iniciativas como esta no solo radica en su capacidad para procesar residuos, sino en su contribución a una economía circular y resiliente. La cooperativa planea expandirse a otras comunas y explorar nuevas tecnologías que permitan optimizar el uso de desechos, incluyendo proyectos experimentales con residuos de salmoneras en alianza con Circular Solutions.
Este reportaje fue creado gracias al financiamiento otorgado por el FFMCS 2024







