Frantina y el Turismo Sostenible en Pucón: Un Proyecto que Cambia las Reglas del Juego

En el corazón de la Araucanía, Francisca Pascual lidera "Frantina", una iniciativa que combina turismo, sostenibilidad y empoderamiento femenino, demostrando que es posible transformar desafíos en oportunidades.

El nacimiento de Frantina: turismo con propósito

En la tranquila comuna de Pucón, conocida por su imponente volcán y termas naturales, surge una iniciativa que está transformando el panorama del turismo en la Araucanía. Se trata de Frantina, un proyecto que apuesta por la sostenibilidad y la educación ambiental como pilares fundamentales.

«Frantina no es solo un negocio; es una forma de demostrar que se puede hacer turismo respetando la naturaleza», explica Francisca Pascual, su fundadora. A sus 28 años, Francisca ha logrado posicionarse como una líder joven y visionaria. Nacida y criada en esta región, entendió desde temprano la importancia de cuidar los recursos naturales que hacen de Pucón un lugar único.

Frantina no es un spa convencional. En sus instalaciones, los visitantes disfrutan de tinajas calientes, pero la experiencia va mucho más allá. «El agua que utilizamos no se desperdicia. Todo está diseñado para ser sostenible: la reutilizamos, la procesamos y la reintegramos al sistema. Queremos que la gente no solo se relaje, sino que también se lleve una lección sobre el cuidado del agua«, señala Francisca.

Educación y sostenibilidad: pilares del proyecto

Uno de los aspectos más llamativos de Frantina es su enfoque educativo. Cada visitante que llega a sus instalaciones recibe información sobre el ciclo del agua y cómo pequeñas acciones pueden tener un impacto positivo en el medio ambiente.

«Muchos turistas no se dan cuenta de la importancia de los recursos que utilizan. Nosotros queremos cambiar esa mentalidad, que cada persona que nos visite se vaya con una mayor conciencia sobre el cuidado del planeta», menciona Francisca.

Frantina funciona en base a reservas, con una atención personalizada ya sea para familias, parejas, visitas técnicas o pedagógicas. «Yo me ajusto a las necesidades si el objetivo es educacion, relajo o una experiencia inmersiva entre otros». afirma.

El desafío del agua: una lección de innovación

El agua es un recurso vital para la Araucanía, y en Pucón, donde el turismo de termas es un gran atractivo, su preservación es un tema crítico. «Chile enfrenta una crisis hídrica, y aquí no estamos exentos. Por eso, Frantina tiene como objetivo demostrar que el agua se puede utilizar de manera responsable», explica Francisca.

El proceso en Frantina incluye la filtración y tratamiento del agua utilizada en las tinajas, un sistema que, aunque costoso, ha demostrado ser eficiente y sostenible. «La inversión inicial fue un desafío, pero la satisfacción de saber que estamos marcando una diferencia lo vale», señala.

El ciclo del agua en Frantina: una solución sostenible

Uno de los aspectos más innovadores de Frantina es su sistema de reutilización del agua, diseñado para minimizar el impacto ambiental y optimizar un recurso cada vez más escaso. Francisca detalló las etapas del proceso que permite dar múltiples usos al agua utilizada en las tinajas calientes.

«Cada gota de agua cuenta, especialmente en una región como la nuestra, donde el acceso al agua se ha vuelto un desafío», enfatiza.

Etapas del proceso de reutilización

El proceso comienza con Chapotina, donde el agua utilizada en las tinajas pasa por un proceso natural de decantación. En esta etapa, las partículas más pesadas, como tierra, cabello, pequeños objetos e impurezas, se depositan en el fondo. «Es el primer paso, donde el agua comienza a limpiarse de manera natural», explica Francisca.

Filtrina 1: el primer filtro

Tras la decantación, el agua pasa a Filtrina 1, un filtro más pequeño que captura las partículas residuales más finas. Aquí se eliminan los restos que no pudieron ser retirados en el paso anterior, como residuos más ligeros o microscópicos.

Filtrina 2: mayor eficiencia

La siguiente etapa, Filtrina 2, está diseñada para procesar el agua con mayor rapidez y volumen, aumentando la efectividad del sistema de filtrado. «Este filtro se encarga de asegurar que el agua esté lo más limpia posible antes de pasar al tratamiento más avanzado», detalla Francisca.

Ósmosis inversa: purificación total

El cuarto paso es la ósmosis inversa, una técnica que purifica y ultra purifica el agua. «Aquí logramos un nivel de limpieza altísimo. Aunque no es apta para el consumo humano porque carece de minerales, es perfecta para su reutilización en las tinajas», aclara.

Filtro UV: eliminación de bacterias

Luego, el agua pasa por un filtro UV que elimina las bacterias vivas restantes, garantizando que esté completamente limpia y segura para su uso. «Esta etapa asegura que cualquier microorganismo que haya sobrevivido sea eliminado», comenta Francisca.

Calentina: el calentamiento sostenible

La etapa final es Calentina, un sistema de calentamiento innovador que utiliza una bomba de calor alimentada por paneles solares para llevar el agua a 40 grados. «Mis paneles solares cubren el 60% de la energía necesaria, lo que me permite mitigar al 100% la huella de carbono durante la mayor parte del año», señala Francisca.

En invierno, cuando las temperaturas bajan drásticamente y la bomba de calor no es suficiente, utiliza una caldera a gas de respaldo para no recurrir a otros combustibles o a la leña para calefaccionar, de todas formas, asegura la creadora de Frantina, que utiliza leña en pequeñas cantidades. «A veces también recreamos esa experiencia tradicional que a muchos turistas les gusta: el olor a humo y la sensación de calidez, pero lo hacemos de forma simbólica, con pequeñas astillas y hojas del lugar.», agrega.

El impacto: cifras que marcan la diferencia

Francisca explica que cada tinaja utiliza 2500 litros de agua. Sin el sistema de reutilización, esto implicaría un consumo excesivo para operar de manera constante. Sin embargo, gracias a las innovaciones implementadas en Frantina, este 2024 han reprocesado y recuperado aproximadamente 50.000 litros de agua.

«Con este sistema, estamos ahorrando una cantidad significativa que refleja nuestro compromiso con la sostenibilidad», detalla Francisca.

Más allá del ahorro: un modelo ejemplar

El sistema no solo beneficia al proyecto, sino que también sirve como ejemplo para otras iniciativas en la región. «Sabemos que es posible hacer turismo sin comprometer los recursos naturales. Los nuevos empresarios de la zona deben comenzar por diseñar sus experiencias en torno a la disponibilidad finita del recurso… nuestro modelo no es replicable, pero con las asesorías se puede diseñar y armar algo para los requerimientos de hoteles, spa u cualquier organizacion, ya que los volumenes, el sector y condiciones climaticas varian.» agrega.

¿Qué sigue para Frantina?

Francisca no se detiene en lo logrado. Su visión incluye incorporar nuevas tecnologías sostenibles. «Queremos que Frantina se entienda y se difunda, demostrar que se puede hacer turismo de manera diferente», afirma.

El futuro también incluye fortalecer el impacto social y ambiental del proyecto. «El impacto social considera una inminente erupcion volcanica y lo primero que necesitaremos es agua, mi anhelo es que desde hoy en adelante se cuestionen el agua en la que se relajan.», concluye.

Si quieres conocer másde Frantina puedes visitar su Instagram

Este reportaje fue creado gracias al financiamiento otorgado por el FFMCS 2024

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