VermiMane: Transformando Residuos en Vida y Conciencia Ambiental en la Araucanía

Con el propósito de educar sobre el compostaje y la agricultura urbana, María Inés Clavel, fundadora de VermiMane, lidera un proyecto comunitario que impulsa el cuidado del medio ambiente y la soberanía alimentaria.

La historia detrás de VermiMane

En el año 2020, María Inés Clavel inició un proyecto medioambiental en una escuela rural de la Araucanía, donde surgió la idea de crear VermiMane. Inspirada en un invernadero comunitario, Clavel aprendió la técnica del vermicompostaje para manejar residuos orgánicos y mejorar el suelo. A partir de esta experiencia, VermiMane fue creciendo, primero en redes sociales y luego como un proyecto comunitario que hoy en día ha ganado la atención de medios locales.

«Comenzamos a asistir a seminarios, a aprender más sobre esta técnica y, poco a poco, logramos trasladarla a un huerto urbano», comenta María Inés.

Una técnica que une a la comunidad

VermiMane no es solo un proyecto de compostaje; también es una forma de generar comunidad. Inicialmente, Clavel implementó huertos en espacios pequeños, como su propio departamento, hasta expandirse a un proyecto de compostaje y huerta comunitaria en la Araucanía. Esto llamó la atención de muchos interesados, especialmente adultos mayores y niños, que se mostraron ávidos de aprender sobre sostenibilidad.

«Nos hemos esforzado por hacer esto en familia. Esto no funciona si todos los miembros del hogar no están comprometidos», afirma la fundadora.

Educación y soberanía alimentaria

Para Clavel, VermiMane es una plataforma para fomentar la soberanía alimentaria y una vida más saludable. Enseñar a las personas a cultivar sus propios alimentos sin uso de agroquímicos permite un acceso más económico y consciente a frutas y verduras, productos que, de otro modo, son muchas veces inaccesibles para las familias de la región.

«El cultivo y compostaje no solo mejora la calidad de los alimentos, sino que también brinda beneficios psicológicos, físicos, y sociales», dice Clavel.

El impacto en la comunidad

La Araucanía ha sido testigo del auge de proyectos y organizaciones comprometidas con el reciclaje y compostaje. La labor de VermiMane se suma a la de otras agrupaciones que están promoviendo un cambio cultural hacia prácticas más sustentables.

«Hoy, en Temuco, vemos cada vez más actividades relacionadas con reciclaje, compostaje y otras temáticas sostenibles», añade Clavel.

Superando los mitos sobre el compostaje

Una de las mayores barreras que enfrentan quienes desean incursionar en el vermicompostaje es la falta de tiempo o espacio. Sin embargo, María Inés Clavel asegura que estas técnicas están diseñadas para adaptarse a cualquier estilo de vida, y que cualquier persona puede implementar un sistema de compostaje sin necesidad de grandes espacios o de dedicación intensiva.

«El objetivo es que cualquier persona pueda hacer esto sin estar completamente comprometida en términos de tiempo», explica Clavel.

Un llamado a la acción

VermiMane invita a la comunidad a unirse a sus actividades, que se realizan en espacios abiertos y de forma gratuita. Estas instancias permiten a las personas aprender sobre compostaje, huerta urbana y reciclaje, además de contribuir a un cambio en la mentalidad medioambiental de la región.

«Los invito a informarse y a dar el primer paso. Hay personas como yo comprometidas en educar y ayudar en el proceso», concluye María Inés.

Para conocer más de VermiMane puedes visitar su página de IG

Este reportaje fue creado gracias al financiamiento otorgado por el FFMCS 2024

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