
Un tesoro natural en peligro
La Reserva Nacional Malalcahuello-Nalcas, ubicada en la región de La Araucanía, se encuentra en grave riesgo debido al ingreso no autorizado de vehículos motorizados. Esta área protegida, hogar de una biodiversidad única y paisajes de una belleza incomparable, es un patrimonio natural que debe ser protegido y respetado.
Comunidades alzan la voz
Las comunidades locales, que han convivido en armonía con la naturaleza durante generaciones, son las principales afectadas por esta situación. Beate Knust-Bentzien, del Fundo Laguna Blanca, describe el impacto
«Como vecinos inmediatos de la reserva, hemos pasado los últimos 15 años velando por la reforestación del bosque nativo en nuestra propiedad y por la protección de las araucarias que rodean nuestra laguna. Por eso nos duele tanto tener que presenciar el uso a veces irresponsable de estos recursos naturales y tener que escuchar las quejas de nuestros huéspedes amantes de la naturaleza».
Beatriz, representante de la comunidad local, recuerda:
«La UNESCO declaró a este lugar, el 2019, el segundo Geoparque de Sudamérica, Kütralkura. Esta zona es, por tanto, un lugar único a nivel mundial en términos de flora, fauna, geología y vulcanismo, que también requiere una protección especial».

Un ecosistema frágil
Los vehículos motorizados generan daños irreparables en los caminos y senderos de la reserva, diseñados para el tránsito de peatones y, en menor medida, de bicicletas y caballos. El ruido y la contaminación que provocan perturban el comportamiento de la fauna, afectando sus patrones de alimentación, reproducción y migración, poniendo en riesgo la supervivencia de especies, algunas de ellas en peligro de extinción.
Maximilian Bentzien, presidente del Consejo de Administración de WELTGRUND AG Suiza, denuncia:
«No les importan las consecuencias para el ecosistema, ya que no es un impacto inmediato para ellos, por lo tanto, no lo miden como algo grave, esa es la triste naturaleza humana. El desfinanciamiento y falta de atención de las instituciones protectoras de estas áreas son las razones por las que estas prácticas son posibles. Claramente, también una total falta de educación a la población de la importancia de los santuarios de naturaleza que se encuentran en Chile es otro grave hecho en esta historia».

Medidas exigidas
- Implementar un plan de control y fiscalización efectivo para evitar el ingreso de vehículos motorizados.
- Promover un turismo responsable y sostenible que valore la naturaleza y respete el ecosistema.
- Educar a la población sobre la importancia de la Reserva Nacional Malalcahuello-Nalcas y su cuidado.
- Fortalecer la participación de las comunidades locales en la gestión de la reserva.
El futuro de la Reserva Nacional Malalcahuello-Nalcas está en nuestras manos. Solo con un compromiso firme de todos los actores podremos proteger este tesoro natural para las generaciones venideras.
Es urgente que las autoridades competentes escuchen la voz de las comunidades y actúen de manera contundente para proteger este invaluable patrimonio natural.











