El gerente de CZ Tokosova, empresa que trabaja en riego agrícola desde El Ñuble hasta Chiloé y que a la fecha ha construido más de mil proyectos, asegura que Chile tiene alternativas más eficientes para riego.
El proceso de reutilización de aguas grises para distintas labores ya sean domésticas, como industriales es algo muy exitoso y utilizado en Chile y el mundo porque fomenta la reutilización y la llamada economía circular.
Nuestro país busca continuar avanzando en eso y para ello hace pocos días se despachó la iniciativa que regula el uso de aguas provenientes de las duchas, lavamanos, lavaplatos, máquinas lavavajillas y lavadoras de ropa en el riego de cultivos, y que fue ingresada por el Gobierno en marzo de este año.
Araucanía sostenible conversó con Pablo Tokos, gerente de la empresa CZ Tokosova, especialista en riego agrícola y que han logrado levantar más de mil soluciones para cerca de 4 mil pequeños, medianos y grandes agricultores, quien cree que la esencia de la ley es positiva, pero su implementación real excesivamente cara e ineficiente, entendiendo que existirían otras soluciones más sostenibles.
“El valor del agua gris es muy distinto al valor del agua potable, por decirlo de alguna manera. Hoy día hay bastantes más alternativas antes de pensar en el tratamiento de las aguas grises. Yo creo que para el norte de Chile que ha sufrido con la sequía y el desierto, podría ser una alternativa, pero hoy también es más económico capturar aguas lluvias o incluso hay plantas desaladoras que son a escala y que siguen siendo una alternativa más barata.”
Tokos pone como ejemplo a Israel, un país que para potenciar su agricultura ha llevado adelante la reutilización de aguas grises, pero con un rol del estado mucho más potente.
“En Israel, que lleva la batuta en eficiencia hídrica, ellos depositan el agua en las napas subterráneas. No es que solo pongan las plantas de tratamiento de las aguas grises, sino que tienen acueductos a lo largo de todo el país para aguas grises y agua potable. Que quiero decir con esto, se requiere de una política muy clara al respecto del agua, para tener la certeza económica de cuales son las soluciones que se van a ir implementando.”

Para ello el gerente de CZ Tokosova cree que las alianzas públicas privadas serían la mejor manera de que este tipo de soluciones se implementen el país.
“Toda esta administración de las aguas grises, en los países donde se implementan son alianzas público-privadas, y lo que necesitan los privados son certezas. Son políticas de 30 años, entonces no sacamos nada con ir hablando de políticas desagregadas para distintas partes del país, si primero no tenemos una política pública que permita tener según la región y el agua existente, alternativas eficientes y que sean asequibles para la realidad donde se van a instalar.”
El empresario en riego agrícola menciona que el sur de nuestro país y en especial La Araucanía, cuenta con el recurso hídrico suficiente para abastecer a sus agricultores.
“Yo no me imagino, por ejemplo, en La Araucanía Costa, estar construyendo la infraestructura necesaria para ocupar aguas grises, si tenemos la lluvia o podríamos capturar el agua que ya tenemos.”
Pablo Tokos además asegura que en Chile aún hay mucha agua disponible, y que esta medida si deja la responsabilidad total a los privados a invertir solo será letra muerta.
“La verdad yo pienso que son ideas que funcionan, pero aisladas y son más pirotécnicas que prácticas. Chile es un país que todavía tiene mucha agua. Por ejemplo, en Chiloé donde tenemos 1700 milímetros de lluvia aproximadamente, y todo eso se pierde. Entonces estamos pensando en cosas para donde existe extrema sequía y si ya hay extrema sequía no vamos a estar cultivando, es por eso que todo se está desplazando al sur. Además, hay otras cosas aparte del agua, como el sol, entre otras.”
El proyecto de ley trabajado por el Comité Interministerial de Transición Hídrica Justa, busca modificar la ley N°21.075 para permitir el la recolección, el tratamiento y el uso de aguas provenientes de las tinas, duchas, lavamanos, lavaplatos, máquinas lavavajillas y lavadoras de ropa, para el riego de árboles frutales, cultivos ornamentales, cultivos de flores, cereales, cultivos industriales, praderas o empastadas para bolo o silo, producción de semillas, agua de pulverización, frutas y hortalizas, entre otros y fue votado en la sala de la Cámara de Diputadas y Diputados que aprobó por unanimidad (134 votos) las enmiendas introducidas por el Senado en segundo trámite constitucional.



