Proyecto pionero en La Araucanía producirá fertilizantes verdes con hidrógeno y cenizas

Una alianza público-privada financiada por Corfo y ejecutada por Comasa H2V proyecta entrar en operaciónes su planta piloto a finales de 2026.

La Región de La Araucanía se convierte en territorio protagonista de una de las iniciativas más innovadoras del país en materia de sostenibilidad industrial. Un proyecto pionero que integra tres tecnologías de vanguardia —hidrógeno verde, captura de CO₂ y valorización de bio-cenizas— tiene como objetivo producir fertilizantes de baja huella de carbono, abriendo una nueva era para la agricultura regional.

La iniciativa es parte de una alianza público-privada, financiada por la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) y ejecutada por la empresa Comasa H2V, organización especializada en soluciones de transición energética a escala industrial.

¿Qué hace especial a este proyecto?

Lo que distingue a esta iniciativa es la articulación de tres procesos que, de manera individual, ya representan avances significativos en sostenibilidad, pero que juntos generan un ciclo productivo casi sin residuos:

  • Hidrógeno verde como vector energético limpio, producido a partir de fuentes renovables
  • Captura de CO₂ para reducir las emisiones del proceso industrial
  • Valorización de bio-cenizas, un residuo habitual de la industria forestal y agrícola de la región, que aquí se transforma en insumo productivo

El resultado es un fertilizante más sustentable, con menor impacto ambiental que los convencionales, adaptado a las necesidades del campo araucano.

El delegado presidencial de La Araucanía, Francisco Ljubetic, encabezó una comitiva de autoridades regionales que visitó las instalaciones de la planta piloto para conocer el estado de avance del proyecto. La visita constató que la primera etapa se encuentra en desarrollo y que el proyecto está en trayectoria para entrar en operación completa a finales de 2026.

“Llegamos hasta la comuna de Lautaro para visitar la empresa Comasa y conocer un proyecto piloto con un desarrollo tecnológico de nivel mundial y el cual esperamos en los próximos años, ver la concreción de un producto fertilizante que será producido en esta planta y que beneficiara no solo a los agricultores de nuestra región, sino que también del resto del país. Esta innovación, permitirá reducir la dependencia de insumos importados y mejorará la rentabilidad del sector agrícola”

Una apuesta estratégica para el agro regional

Fernando Madariaga, director del proyecto de Comasa H2V precisó qué: “este es un proyecto de generación de fertilizante verde, principalmente nosotros lo que hacemos es mezclar hoy día ceniza con amoníaco verde y gases de combustión para hacer este fertilizante innovador. Ya llevamos tres años, nos hemos gastado del orden de más de $700 millones de pesos en el desarrollo de esta planta piloto particular que fue el que quisimos dar a conocer a la autoridad y a la comunidad”.

La Araucanía concentra una parte relevante de la producción agrícola y forestal de Chile. La disponibilidad de un fertilizante producido localmente, con menores emisiones y elaborado a partir de residuos del propio territorio, representa una oportunidad concreta para reducir la dependencia de insumos importados y avanzar hacia modelos agrícolas más circulares y resilientes.

Chile en la vanguardia de la transición energética

El proyecto no solo tiene relevancia local. Al integrar hidrógeno verde con captura de carbono y economía circular, Chile demuestra que es posible desarrollar soluciones industriales sostenibles desde territorios con vocación agroproductiva. Esto abre camino para replicar el modelo en otras regiones del país con características similares.

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